Mientras los concejales se enfrascaban en el articulado que rige el Pleno para ver si hay que votar, o no, que un escrito entre en el orden del día, un ciudadano sentado entre el público se levantó para marcar la diferencia entre la política que se hace en el Ayuntamiento y cómo realmente se vive en algunos puntos de la ciudad.

Este hombre de mediana edad, sentado en la primera fila del público, interpretó unas modificaciones de crédito como un reparto de dinero y criticó: “Comisiones, comisiones ¿y los seres humanos, cuándo?” También detalló que las condiciones de vida en Las Moreras son muy diferentes a las de otros barrios, con peleas de gallos, tráfico de droga, cucarachas y ratas. “Esta es la puta verdad de Córdoba”, remató.
En su intervención, que fue seguida en completo silencio por todos los presentes, no fue contra ninguna formación política en concreto, aunque sí se dirigió al alcalde, José María Bellido, y a su antecesora, Isabel Ambrosio. También criticó el gasto que hace el Ayuntamiento en luces de Navidad, cuando esta celebración en su barrio consiste en “candelas en las esquinas y ratas por la carretera”.
También hizo referencia a que “estoy cansado de trabajar a peonadas, cansado de la piratería laboral que hay en Córdoba”, a lo que añadió que “estamos cansados de ser padres de familia de una diferente clase social a ustedes, que están aquí oliendo a colonia buena y a ropa cara; estamos cansados de vivir y convivir con gentuza que no tiene educación”.






