¿Cómo se da clase a los que no quieren?


Las nuevas tecnologías han aportado nuevas formas de dar clase sin que sea incompatible con el método tradicional

Proyecto Chromebook./Foto: Colegio M. María Rosa Molas clase
Proyecto Chromebook./Foto: Colegio M. María Rosa Molas
Centenario del colegio San Rafael del Señor Obispo./Foto: Diócesis de Córdoba
Centenario del colegio San Rafael del Señor Obispo./Foto: Diócesis de Córdoba

Flipped classroom y chromebook son dos términos con el que están muy familiarizados los docentes del colegio San Rafael del Señor Obispo, perteneciente a la Fundación Diocesana Santos Mártires. Se trata de un sistema y una herramienta con las que el alumnado puede hacer sus clases mucho más llevaderas, e incluso, ahorrarse hacer las tareas en casa (eso sí, las realiza en el centro).

Hablamos con uno de los profesores del citado centro educativo, Enrique León, que detalla como fue su contacto con las nuevas tecnologías, que “viene antes de la pandemia. A raíz de ir implantando la metodología del flipped classroom (clase invertida), se mandan una serie de ‘tareas’, la tradicional clase magistral se lleva a casa y lo que es trabajo de tareas se hace en clase con el profesor”.

Píldoras educativas

“¿Cómo se da una clase invertida en casa del alumno?”, cuestiona el profesor de Geografía e Historia. En este sentido, explica que “no puedo estar en cada casa de cada alumno para dar esa clase magistral”, de modo que “empecé a utilizar pequeñas grabaciones -las llamo píldoras- de no más de tres minutos, donde se hacen explicaciones de cada uno de los bloques temáticos”.

Asimismo, León detalla que “el seguimiento de esas visualizaciones se hace a través de una serie de plataformas digitales, en las cuales sabes que ese alumno está viendo el vídeo, las veces que lo ha visto, e incluso, se le puede incluir preguntas dentro del vídeo, que al final se califica como un instrumento más de evaluación”.

El colegio San Rafael, pionero en Córdoba

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Antonio Repullo y Enrique León. /Foto: José I. Aguilera

“Ese cambio metodológico, que empiezo a experimentar en 2019, me hace ir acercándome al entorno de Google, que es la plataforma que más ha desarrollado este tipo de aplicaciones de cara a la docencia (Proyecto Chromebook)”. León prosigue desvelando que, “en 2016, el colegio San Rafael es pionero en Córdoba, a la hora de trabajar con una colaboración directa con Google Education España y se pone a disposición de las familias un dispositivo digital de calidad que es el Chromebook. 

León apunta que, “gracias a ese proyecto, en el colegio San Rafael del Señor Obispo, durante la pandemia pudimos solventar, de una manera relativamente fácil, la conexión con las familias. Con lo que vimos realmente la utilidad de esta metodología”. E incide en que, “ahora, en caso de tener a algún alumno con, por ejemplo, problemas de salud no tiene por qué tiene por que estar desconectado de clase”.

Un elemento más en la clase

A ello, el profesor añade que, “actualmente, las nuevas tecnologías son un elemento más dentro del aula y realmente creo que es importante trabajarlas con el alumnado, que va a estar muy marcado en su entorno laboral por las tecnologías”. 

León destaca que “sirven, sobre todo, para ir educando en un buen uso de esa herramienta, porque aunque sean nativos digitales, no quiere decir que sean competentes digitales. Si bien, para el docente, “eso no quiere decir que se tenga que desterrar el lápiz, el papel, la tiza, hacer buenas lecturas, porque es cierto que en estas generaciones se observan algunos déficits en comprensión lectora, capacidad de redacción”. “Como experiencia docente es importante trabajar en ambos campos”, insiste.

Finalmente, el profesor agrega que, «sobre todo me permite atender mejor la diversidad en el aula». A la par que reivindica «menos burocracia y más tiempo para creación de materiales propios», abundando en que «no son incompatibles la clase magistral y la nuevas tecnologías».