Paula, la valiente
Lo verdaderamente triste es que, en realidad, no la apoyaban ni los que pensaban como ella. Por comodidad.
Prohibir, prohibir, prohibir.
Recordaba que, en su niñez, había cenado, en las noches de verano, a la luz de un carburo, ancas de ranas fritas.
Grandes toreros pequeños
Desde mi más profundo respeto a todas las personas con acondroplasia…
¡¡¡ Despertad ya, coño…!!!
Laureanito, que aunque púber estaba bastante avionado, no entendió nada de eso del “ hervor de la concupiscencia”
Feliz cumpleaños feliz
Ante las responsabilidades y ante las situaciones extremas que la vida le había puesto delante, jamás había vuelto la cara
El coronel está triste
El pensaba que su cuñado era un pusilánime sin más aspiraciones que poder comer cada día un plato caliente de garbanzos
Tiempo de reconciliación
El quería a su amigo, aunque ese afecto no lo cegara. Por eso reconocía las miserias de éste. Y es que su amigo siempre había…
El absurdo
Siempre que reflexiono sobre nuestro sistema educativo, una sombra negra oscurece mi ánimo y me pregunto qué estamos haciendo mal.
Arroz con liebre
Recordó, en ese instante, la felicidad de José y entre la belleza del verde que contemplaba y la satisfacción del deber cumplido, se sintió plenamente…
El monosabio
No había estado bien: quiso abrir la faena con estatuarios pero el novillo tenía la embestida un punto descompuesta y hubiera sido mejor doblarse por bajo para ahormarlo.
Tampoco acertó con las distancias y esto...
A veces llegan cartas…
Este cuentecillo, como todos los que publico en LA VOZ DE CÓRDOBA, es pura ficción. Cualquier parecido con hechos que hayan acontecido o cualquier similitud con personas reales, es una coincidencia fruto del azar....
Fumarse un puro
4 de diciembre de 2.018: una ciudad de Andalucía.
I.- Juan, María y otros amigos se unieron a la “ manifa “ y anduvieron por la ciudad vociferando y entonando cánticos de lo más simplones....
Cristianos perseguidos
I.- Su Eminencia Reverendísima Señor Juan Francisco, Cardenal de la Santa Iglesia Romana, ofició la Santa Misa del Domingo de Resurrección, en su capilla privada. Estaba muy averiado y tenía en el cuerpo más...
¡Que viene el lobo!
Pobres de siempre, acogotados por las ideologías, humillados por los poderes soberbios y convenidos, por encima del llanto de un de un hombre el aullido…
Irene, ministra, no me representas
Mientras, en la televisión, la ministra y otras de su ralea, echaban sus discursitos
Los abuelos
I.- Él, cuando recordaba la edad que tenía y comprobaba lo bien que estaba, se conmovía. Sobre todo porque le parecía injusto: la mayoría de los de su quinta o estaban agilados o, directamente,...
El hostelero
I.- Mis padres tenían un charnaque a las afueras de la ciudad que hacía de cantina, de ultramarino , de ferretería y de todo: como un Corte Inglés a la antigua. Pues así. Y...























