El Centro Cultural de la Fundación Caja Rural del Sur expone las obras de Manuel Garcés


«Las primeras formas y colores fortuitos esperan a que el propio hecho pictórico le encuentre su lógica a cada cosa»

Obra de Manuel Garcés.
Obra de Manuel Garcés.

La sala de exposiciones del Centro Cultural ‘José Luis García Palacios’ en Córdoba de Fundación Caja Rural del Sur expone desde este miércoles, día 2 de noviembre, la muestra del pintor cordobés Manuel Garcés. El acto de inauguración de este nuevo evento cultural de otoño será a las 19:00 horas y las obras estarán hasta el día 30 de noviembre, con horario de mañana, desde las 11:00 a las 13:30 horas, y por la tarde, de 18:00 a 21:00 horas.

Manuel Garcés Blancart nace en Córdoba en el año 1972 y actualmente compagina su trabajo de pintor con las clases de plástica que imparte en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Córdoba. Ha expuesto en numerosas provincias españolas y participado en distintas exposiciones colectiva, ademas de contar con numerosas distinciones en los certámenes que se ha presentado. Sus obras figuran en colecciones privadas como las de la Fundación Rafael Botí. Córdoba, Fundación Focus-Abengoa. Sevilla, Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía, Museo Provincial de Huelva y Museo Taurino de Córdoba.

El propio Manuel Garcés escribe de la obra que expone en el Centro Cultural ‘José Luis García Palacios’ de la Fundación Caja Rural del Sur que “el éxito de un cuadro estriba en la fluidez con la que ambos territorios (el narrativo y el pictórico) confluyen para dar en el centro de la diana” y de esta forma añade que “en el acto meditativo de mirar siento que mi interés sobre las formas de un paisaje es intermitente: aquella montaña que percibo como firme e invariable, en cuestión de segundos, pierde su definición y solidez. El ojo, como una cámara de fotos, focaliza su interés en ciertos fragmentos de un lugar mientras que otros permanecen ocultos a la espera de una segunda mirada. La realidad se disipa y emerge en una especie de bucle y todo parece inconsistente, tal vez porque miro cuando pienso y pienso cuando miro”.

Por ello dice Manuel Garcés “comienzo el cuadro sin un objetivo claro. Hundo el pincel sobre la tela y la mancha toma carácter de una forma vegetal, abro y cierro los ojos, y es sólo pintura, no sé qué mecanismo de la mente hace que decante mi atención por una de las dos visiones. Las primeras formas y colores fortuitos esperan a que el propio hecho pictórico le encuentre su lógica a cada cosa. Me gusta inventar objetos cuyo sentido es el puro juego estético, mientras que otros elementos los represento más parecidos con lo fotográfico. Finalmente, la obra se construye con pedazos de diferentes naturalezas que buscan una armonía que conecte y dé sentido a la composición”.