
Las dos principales potencias productoras de trigo duro a nivel mundial, Canadá y la UE, verán recortadas significativamente sus respectivas cosechas de trigo duro esta campaña, en el primer caso en un 23 por ciento y en el segundo en casi un 10 por ciento. Esta importante caída en la producción mundial debería implicar, en opinión de ASAJA, un reequilibrio en los precios y por tanto llevar aparejada una subida en las cotizaciones para los productores europeos de este cereal que arrastran varias campañas con precios poco atractivos, lo que está haciendo que las superficies de siembra se reduzcan año tras año.
Según fuentes del ministerio de Estadística de Canadá la producción de trigo duro se recortará en 1.325 millones de toneladas, lo que supone un 23 por ciento menos que en 2018. Así, se espera una cosecha de 4,42 millones de toneladas frente a las 5,75 millones de toneladas del año anterior.
En cuanto a la provincia de Córdoba, en el último año, se ha producido un descenso de la producción de trigo duro del 45 por ciento y, en la superficie, la cifra ronda la reducción del 25 por ciento pasando de 48.848 has. en el año 2018 a las 36.235 has. en 2019.






