Asaja da la voz de alarma: Esta vendimia cierra como «la más corta de la historia»


Centella: "Prevemos que podremos llegar al entorno de los 24 o 25 millones de kilos de uva en la zona"

Moriles
Vendimia./Foto: Javier Jiménez/Europa Press
Moriles
Vendimia./Foto: Javier Jiménez/Europa Press

El presidente de la Sectorial de la Viña de Asaja Córdoba, Juan Manuel Centella, ha advertido este jueves de que la presente vendimia en el marco vitivinícola de Montilla-Moriles, que está concluyendo, «se cierra posiblemente como la más corta de la historia, porque, con los datos que tenemos, prevemos que podremos llegar al entorno de los 24 o 25 millones de kilos de uva en la zona, cuando la anterior más corta estuvo en torno a los 30 millones, y la del año pasado estuvo algo por encima de los 32 millones, y ya fue muy corta».

A este respecto y en declaraciones a Europa Press, Centella, quien ha subrayado que la calidad de la uva, en cualquier caso, es «fantástica», ha explicado que estas cifras, «fundamentalmente, se deben a la poca lluvia que ha caído en el último año», lo que se suma a la sequía que se viene sufriendo desde hace al menos cuatro años, «con lo cual el viñedo se va resintiendo año tras año, y para terminar de rematar la situación», se han padecido en la provincia «tres olas de calor».

Además, según ha precisado, una de ellas ha contado con «una intensidad inusitada, como ha sido la última del mes de julio y parte del mes de agosto, con muchos días con temperaturas muy elevadas, tanto de día, como de noche, y lo que han hecho es mermar totalmente la uva».

En cuanto a cómo han afectado la falta de lluvias y las olas de calor a las distintas variedades de uva que se producen en el marco Montilla-Moriles, es decir, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Moscatel, Verdejo y la variedad autóctona y más abundante, Pedro Ximénez, el responsable del sector en la patronal agraria Asaja Córdoba ha aclarado que «todas han resultado perjudicadas prácticamente a la par», pues «no ha habido casi diferencias» en este sentido.

«Estamos hablando -ha proseguido- de en torno a un 25 por ciento menos que el año pasado, de forma generalizada, tanto en blanco, como en tinto, y en todas las variedades, aunque, lógicamente, la que más kilos aporta a la Denominación de Origen es la Pedro Jiménez, que supone prácticamente el 95 por ciento de la uva que tenemos, y también está terminando con en torno a un 25 por ciento menos de cosecha».

En relación con los precios a los que los viticultores de la provincia están vendiendo sus cosechas esta campaña, Centella ha resaltado que, «con respecto al año pasado, las bodegas los han subido en torno a un 30 o 35 por ciento», lo cual supone «una medida que viene a paliar un poco la falta de uva, pero que no hace atractivo el cultivo, porque tenemos precios muy bajos, pero en fin, más vale esto que lo que teníamos antes», y ya «veremos como termina de romper esto».