
La crisis del coronavirus ha incidido en las cofradías -al igual que en el resto de la sociedad- de una forma decisiva. Y uno de los sectores, dentro del ámbito de las hermandades, que más han padecido sus efectos no ha sido otro que el de las bandas.
Sin, prácticamente, poder realizar ensayos durante el último año, en el apartado económico la situación no ha sido mejor a consecuencia de la imposibilidad de realizar actuaciones con el menoscabo financiero que esto ha provocado y lo sigue haciendo.
En ese contexto, dos signos para la esperanza llegaban la semana pasada. El primero venía de la mano del Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), en el que la Orden de la Consejería de Salud y Familias permitía el regreso a los ensayos y la posibilidad de organizar conciertos para las bandas. Eso sí, cumpliendo con una serie de medidas de prevención.
A ello había que sumar que el Ayuntamiento de la capital cordobesa hacía público el acuerdo alcanzado con la Unión de Bandas de Córdoba, por medio del cual se abonará una cantidad cercana a los 30.000 euros que, a buen seguro, permitirá a las formaciones capitalinas sobrellevar este complejo contexto del que no se saldrá hasta que comiencen a celebrarse salidas procesionales con cierta normalidad.






