El significado de la Cruz de dos hermandades cordobesas


La Cruz de Mayo de San Francisco dedica al flamenco algunos de los motivos de la misma

Cruz de Mayo de San Francisco./Foto: Huerto y Caridad
Cruz de Mayo de San Francisco./Foto: Huerto y Caridad
Cruz de Mayo de San Francisco./Foto: Huerto y Caridad
Cruz de Mayo de San Francisco./Foto: Huerto y Caridad

La Cruz de San Francisco, vuelve tras dos años de parón, con el objetivo de manifestar que «los entes que la formamos, seguimos siendo un grupo comprometido con nuestra cultura y los valores tradicionales, y que volvemos más motivados y unidos que nunca», han indicado las hermandades del Huerto y la Caridad, en una nota conjunta.

Este año, «nuestra cruz de mayo, va dedicada a una manifestación cultural, única y múltiple, símbolo de identidad de Andalucía y que la representa artísticamente en todo el mundo, como es el flamenco, incluido en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad el 16 de noviembre de 2010, por la UNESCO».

El Flamenco, «nos identifica dentro y fuera de nuestras fronteras. Está presente en nuestras fiestas públicas y privadas. Es herencia de nuestros mayores a través de las más antiguas herramienta de transmisión de la cultura: la oralidad. Es industria cultural, motor económico, objeto de estudio y reclamo turístico. Es presente, pasado y futuro, tradición y vanguardia y una de las manifestaciones culturales más ricas y complejas del mundo». 

Cruz de Mayo de San Francisco./Foto: Huerto y Caridad

Como todos los años, la cruz se emplaza en el claustro barroco del antiguo convento de San Pedro el Real, «justo en la unión de las dos únicas crujías de dos plantas que sobreviven al paso de los años, ambas con galerías porticadas de arcos de medio punto apoyados sobre esbeltas columnas de fuste liso y capitel toscano, en disposición de dos a uno, es decir, a cada arco en planta baja, corresponden dos en la segunda. La decoración de la cruz se localiza en 4 de esos arcos de la planta baja y 8 de la planta superior, con un total de 450 macetas pintadas de azul en honor al color oficial del logo de la UNESCO, plantadas con los géneros florísticos (geranios, gitanillas, malvas chinas, dahlias, fuchsias, petunias, citronelas, hortensias…), y tan característicos del mes de mayo cordobés«. 

Como recuerdo y en homenaje al pueblo ucraniano, «los cuatro arcos centrales del piso superior del claustro se han decorado con mantones con los colores de la bandera ucraniana. 

La cruz, se eleva desde el centro de la fuente del claustro, que por su forma octogonal es claro ejemplo de la “proporción cordobesa”, exornada exclusivamente con clavel color blanco ribeteado en el perímetro exterior del pétalo con una franja de color rosa fucsia, imitando a los volantes en mangas y bajos de los vestidos de flamenca, escoltando a la misma, se despliegan dos siluetas de dos “bailaoras”, exornadas con clavel, interpretando con su cuerpo lo que transmite el cante, con movimientos de brazos y manos suaves y elegantes, transmitiendo la comunicación de sentimientos de alegría, sensualidad, tristeza o pasión que transmite el flamenco, y en homenaje a todas las artistas cordobesas que han llevado este arte por todos los rincones del planeta como Carmen “La talegona”, Maruja Cazalla, Concha Calero, o Ana Carrillo “La tomata”, entre otras.

En dos de los laterales del pilón inferior de la fuente, se alzan dos siluetas, una de un “cantaor” y otra de un guitarrista, quedando así conformado, en este conjunto de arte efímero, el cuadro flamenco, como símbolo de unión de cante y baile a golpe de ritmo y compás y quedando así referenciados, baile, cante y guitarra, formando una sola expresión artística.

Ambas siluetas están exornadas con claveles de color rojo oscuro en señal de amor y pasión por nuestro patrimonio y nuestras tradiciones y es homenaje a nuestros artistas internacionales, como Fosforito, Churumbaque, Vicente Amigo, Paco Peña o el Pele.

Con todo lo anteriormente expuesto, queda reflejado el pequeño homenaje que se ha pretendido realizar a la proclamación del arte flamenco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, porque “El flamenco es un arte de inspiración jonda, una necesidad del alma, un quejío a la propia vida y un grito a la libertad que nace en el corazón”.