La caza, vertebradora del territorio


Ahora que tanto preocupa la despoblación de las zonas rurales, mirar a la caza debería ser obligado

Un año más se ha celebrado Intercaza en la Diputación provincial, y en esta ocasión recupera su formato tradicional tras los años pasados con restricciones debidas a la pandemia. Intercaza 2022, Feria de Turismo, Ocio Activo y Medio Ambiente, cierra hoy sus puertas tras unos días intensos en los que además de los profesionales del sector, en el Palacio de la Merced se han dado cita aficionados y público en general para disfrutar de una actividad, la caza, que es mucho más que una mera actividad cinegética. Tiro deportivo, guarnicionerías, clubes, sociedades, rehalas, empresas cárnicas de alimentación: los números de la caza en Córdoba van más allá de las 35.000 licencias registradas hasta la fecha.

Y no solo son números: el valor intangible de la caza no se puede medir en cifras porque la tradición, el respeto por la naturaleza y el amor por el campo es difícilmente mensurable.

Además de por la pandemia, la caza no ha vivido sus mejores años últimamente, sobre todo porque los legisladores han puesto empeño en hacerlo difícil y en servir a dos señores- sus socios de gobierno- animalistas fuera de sí y ecologistas furibundos que siempre han odiado esta actividad. De todas maneras, y a pesar de que en la casa palacio gobiernan los socialistas, precisamente estos son conscientes del papel vertebrador que la caza tiene en una provincia como la nuestra y del peso que el sector, en términos económicos, posee. No han dudado en recuperar en cuanto han podido una nueva edición de Intercaza a lo grande, con cerca de 70 expositores y más de 150 actividades que van más allá de la caza y que también se han centrado en la pesca, el turismo o el medio ambiente.

Ahora que tanto preocupa la despoblación de las zonas rurales, mirar a la caza debería ser obligado porque es una actividad absolutamente transversal que permite  dotar de movimiento y dinamismo zonas que comienzan a estar deprimidas en lo que a población se refiere.  La geografía provincial es por cierto, un absoluto privilegio para la caza, la pesca y todas aquellas actividades relacionadas con el medioambiente. Y eso se traduce, por supuesto, en riqueza económica.

Solo queda felicitar a  Iprodeco por la organización de este año, animarles a seguir trabajando de esta manera y recordar de paso a los ecologistas testimoniales que cada año protestan a las puertas del evento que la vida, como la caza, también es algo que sucede mucho más allá de sus urbanitas narices. Y son muchos los que viven por y gracias a la caza.