Premio para Judas


No será como premio a su labor con la PAC, porque no es que no diera para capataz, sino que no daría ni para enciende velas

Luis Planas Judas
Luis Planas. /Foto: LVC
Luis Planas Judas
Luis Planas. /Foto: LVC

Hay premios que tienen más veneno que una serpiente de cascabel y no solo para el premiado, sino para quien puede sentirse ofendido. Todo el mundo recordará que la serpiente es mala desde el principio de los tiempos. Y es que, como recoge el Génesis, ese animal fue el que engañó a Adán y a Eva y trajo el pecado original.

Del PSOE hay quien piensa que algunos de sus representantes, especialmente el presidente del Gobierno, son como serpientes, porque engañan más hablan y usan ardides para embaucar a todo hijo de vecino. Ejemplos hay muchos y la provincia de Córdoba tiene el suyo propio este mismo fin de semana.

Y es que llama la atención que mientras el campo está alzado en armas (entiéndase la figura literaria, como las anteriores reptilianas) contra el Gobierno por el reparto de la PAC, que supondrá muchos millones de euros menos para los agricultores y ganaderos cordobeses, entre otros; y ven en el ministro Luis Planas al traidor, al Judas que ha vendido a su tierra de adopción -y por la que fue elegido diputado- por mantener una cartera ministerial, en Montilla lo van a hacer capataz de honor de la vendimia.

Queremos pensar que no será como premio a su labor con la PAC, en la que ha dejado a su suerte al campo, porque no es que no diera para capataz, sino que no daría ni para enciende velas. Lo que induce a pensar es que se está blanqueando al Judas y argumentos no faltan.

Cabe recordar que el Ayuntamiento de Montilla lo gobierna el PSOE, con Rafael Llamas como alcalde, a la par que es diputado provincial y forma parte del Ejecutivo de la Diputación, también socialista. Partiendo de ahí, ya no es necesario elucubrar mucho más, ni menos. Máxime cuando al PSOE se le da de fábula blanquear a comunistas y antisistemas (que están dentro de su Gobierno de la nación), a independentistas y a filoterroristas. Por tanto, blanquear a uno de los suyos no debe ser ni siquiera algo en lo que se paren a pensar más de tres segundos. Quién seguramente sí se plantee muchas cosas sea el agricultor o el ganadero al que no le va a dar para seguir con su medio de vida por el nuevo reparto de la PAC, o a quienes ven como se arrancan cepas para sembrar olivos en Montilla, que son más rentables.

Pero con la fiesta de la vendimia se espantan los males y, de paso, se premia al traidor, al Judas, que es un amigo al que cuidar y pelillos a la mar.