El rumor que no cesa


Buscando costaleros hasta debajo de las piedras. Y los que encuentra, cuando los encuentra, encuentra que son peculiares hasta en su apodo

Paso de misterio Humildad y Paciencia./Foto: Jesús Caparrós rumor
Paso de misterio Humildad y Paciencia./Foto: Jesús Caparrós
Paso de misterio Humildad y Paciencia./Foto: Jesús Caparrós rumor
Foto: Jesús Caparrós

Le pregunta el querubín al serafín:

¿Volvemos a los ’90?

Aunque todo parece envuelto en brillo y oropeles, algún capataz está como los de hace unas décadas, buscando costaleros hasta debajo de las piedras. Y los que encuentra, cuando los encuentra, encuentra que son peculiares hasta en su apodo o hasta en la forma de llamar a las levantás.

¿Conglomerados?

Podría ser el nombre de un equipo de futbito de barrio, pero en las cofradías se puede usar para la enorme cantidad de actos repetidos y contraprogramados que se ven casi cada día de la Cuaresma. Intentar ir a todo es imposible y lo que suele pasar es que se te quitan las ganas de ir a ninguno.

El rumor que no cesa

Cuando nos metieron en casa todos decían que íbamos a aprender una valiosa lección. Dos años después el rumor está ahí, nadie lo dice en público, todos lo susurran, se escucha en las tabernas, en el encuentro casual en la calle… No hemos aprendido nada, se dice en voz baja para que nadie te acuse de aguafiestas. Hemos vuelto peor que nos fuimos, hay más procesiones que cofrades, ese cartel es para habernos matao, ese diseño no hay por dónde cogerlo, ese pregonero no sabe escribir y tiene poca voz, dónde van con ese recorrido que tiene más paradas que el 7… todos lo repiten pero nadie es capaz de alzar la voz, porque oficialmente todo es maravilloso. Un mundo feliz.