
Le pregunta el querubín al serafín:
¿Cómo van las vísperas?
Las sensaciones son inmejorables. Han pasado dos años en blanco y, de momento, las dos que han salido han dejado claro que el descanso les ha venido bien para prepararse. Han lucido grandes estrenos y, además, tienen una obra social envidiable ¿Se puede pedir más?
¿Por qué es tan bueno?
Ser capataz supone estar expuesto al elogio y a la crítica. Normalmente la balanza se inclina a lo segundo, pero en el caso del que saca más pasos el elogio tiene una explicación: ve las cosas antes, sabe manejar grupos humanos, está al servicio de las cofradías que lo llaman y cuando sus cuadrillas caminan están a otro nivel.
¿Una nueva moda?
Cangrejear es la noma, el problema es cuando se hace con una bebida alcohólica en la mano o se contempla la procesión desde la acera con un cubata. Si no se hace viendo un partido de fútbol, menos cuando hay una imagen sagrada.







